Vicente Huidobro y su Creacionismo
Alrededor de 1918 inicia la vanguardia en Latinoamérica, como la gran ruptura del movimiento modernista, provocada por personajes influenciados directamente de los movimientos europeos de esa época. En la propuesta de la vanguardia el poeta no copia la realidad o el orden divino, sino los produce a través de un lenguaje visual, diferente, contrastante, innovador, “Las palabras sugieren, asombran, se contradicen a sí mismas, se disparan del modo más inesperado. Esta <liberación de la palabra> es la base común de muchos de los movimientos de vanguardia de los años veinte, del siglo veinte.
La estética vanguardista se caracterizó por un antirealismo, irracionalismo y afán absoluto de novedad. O de otro modo, interés en la novedad, la primicia y la creatividad.
El chileno Vicente Huidobro (1893-1948), uno de los precursores del movimiento vanguardista, incluso en Europa -realiza su primera publicación Ecos del Alma en 1911- aunque en sus inicios naturalmente tuvo influencia del modernismo, por ejemplo en Nipona, 1913, sin embargo y aunque el tema del modernismo estaba presente, abandona los metros y la disposición tradicional del verso. Principalmente hubo influencia de los temas cosmopolitas, pero este cosmopolitismo ya no emparentado con el simbolismo, como en el postmodernismo, que se caracterizó por la crítica e ironía, sino mas bien con la vanguardia francesa de Apollinaire y Reverdy, quienes fueron los “precursores” del arte modero.
En las primeras experiencias de Vicente Huidobro, hubo una conciencia general en Hispanoamérica respecto a la necesidad de un nuevo lenguaje y nuevas formas. “En general los movimientos de vanguardia empiezan con una ruptura con lo establecido y proclaman carecer de precedentes”.
Su propuesta, conocida hasta hoy como “creacionismo” no fue la negación del modernismo, sino su non-plus-ultra (nada más allá), su formulación es cronológicamente el primer movimiento de vanguardia nacido en Latinoamérica. El origen del Creacionismo se puede encontrar en el manifiesto Non Serviam (No serviré, 1914) en donde Huidobro ya había delimitado algunos aspectos fundamentales de su particular propuesta vanguardista, fundamentalmente como el artista creador y no el imitador de la Naturaleza. En 1916 surge la concepción tan famosa de este movimiento, “El poeta como pequeño Dios” en su obra El espejo de agua, el cual fue luego incorporado a su obra el Horizon Carré en 1917, publicación en la cual revela otras pautas de lo que definirá su Creacionismo, como lo demuestra la declaración “Hacer un poema, como la naturaleza hace un árbol”, donde se declara que el poeta debe inventar nuevas realidades empleando audaces procedimientos que van desde las más novedosas metáforas hasta la nueva disposición del texto en la página.
“El poema creacionista se compone de imágenes creadas, de conceptos creados; no escatima ningún elemento de la poesía tradicional, salvo que en él dichos elementos son íntegramente inventados, sin preocuparse en absoluto de la realidad ni de la veracidad anteriores al acto de realización.”
Altazor
Catalogada como su obra más importante, Altazor (1931), un poema -libro- de siete cantos, que describe, a través de una metáfora de un viaje en paracaídas, por una parte, la crisis contemporánea del ser humano “víctima” de ella, descentrado y materializado, termina deslizándose en paracaídas hacia el abismo, la nada, la muerte. Por otra, “la caída del hombre moderno del orden al desorden, de la teología providencial al absurdo”. Así también en Altazor el poeta pierde el centro de su primitiva condición existencial, propia de la poesía clásica y moderna, para disolverse en una experiencia situada en un espacio y en tiempo diferentes, extraños, dispersos, angustiados.
En todo caso, “Altazor necesita fe y certidumbre. Pero el amor y la poesía, dos formas de liberarse, están condenados a la frustración por las limitaciones humanas...”, una búsqueda fallida. Alude a las limitaciones existenciales desde instancias sociales, literarias y políticas de la época.
“Altazor rompe con el código de la lengua a la que estábamos acostumbrados, hasta destruirlo, despedazando, asimismo, las antiguas metáforas y símbolos utilizados por la poesía. Procede un proceso de transposición metafórica llevado al extremo, a desmantelar en todas sus instancias la lengua sujeta al orden objetivo y a la razón...”
En Altazor el poder de crear nuevas significaciones contextuales es ilimitado. El título “Altazor” parece formado por una síntesis textual que reúne la raíz del sustantivo altura y el adjetivo azorado. (Azor: ave de rapiña usada antiguamente en cetrería. -cetrería: arte de criar halcones y demás aves de caza).
Sentido de Altazor
En este magnífico poema se rompen muchos esquemas del lenguaje, principalmente a través de metáforas e imágenes, se muestra la condición del poeta -del hombre-, en la cual empieza un diálogo extraño, desesperado y extremadamente angustioso consigo mismo, con su alma.
El viaje a través de la vida, metafórico a la caída violenta en paracaídas, por momentos estática también, es descrito desde muchas aristas, desde perspectivas existencialista, poética, filosófica, a través de imágenes y monólogos, con un lenguaje que no llega a ser completamente tradicional, explícito, anecdótico ni descriptivo.
Es absolutamente necesario analizar, en sentido completo y estricto, el poema Altazor, sus diversos significados contextuales emergen desde el inicio, en este caso se utilizarán fragmentos para identificar cada idea y su secuencia, desde una perspectiva análoga a la razón de la existencia humana.
Contenido de Altazor
Prefacio
Un prefacio inicia la obra, en el cual se presenta el punto de vista muy particular del poeta “nuevo”, del poeta propositivo y creador, acerca de su condición humana, acerca de la vida después de la muerte cristiana, así empieza en el verso uno
Nací a los treinta y tres años, el día de la muerte de Cristo. (v.1)
Dentro de un contexto histórico, hace referencia a una guerra
Mi madre hablaba como la aurora y como los dirigibles que van a caer. (v.8)
en condición de una espectador en la posguerra, que bien podría ser comparable con la teoría del caos antes de la creación, entonces obligatoriamente aparece la figura del Creador
Entonces oí hablar del Creador, sin nombre, que es un simple hueco en el vacío, hermoso como un ombligo. (v.26)
que en realidad para ese momento de infortunio de la humanidad, en donde es la destrucción del hombre por el hombre, el Creador es la nada, pero y sin embargo crea el agua, la tierra, al hombre y la lengua, ésta como instrumento dentro de su eje literario, que por cierto Huidobro asegura que solamente se ha utilizado de una mera forma estética, pasando por el romanticismo y llegando al modernismo
Creé la lengua de la boca que los hombres desviaron de su rol, haciéndola aprende a hablar... a ella, ella, la bella narradora, desviada para siempre de su rol acuático y puramente acariciador. (v.39)
En este punto es posible apreciar la crítica y el desprecio al modernismo, por las anteriores técnicas y tradiciones del lenguaje a través de la poesía.
Aparece el “futuro” del hombre, el destino durante y después de esta vida, que ya es la muerte
Mi paracaídas comenzó a caer vertiginosamente. Tal es la fuerza de atracción de la muerte y del sepulcro abierto. (v. 42)
En donde este futuro se alcanza a través de un viaje por la existencia, metafóricamente la caída abrupta de Altazor y su paracaídas -éste como símbolo de un instrumento- un recorrido que transcurre en un lapso de tiempo, un instante, que no es más que la vida terrenal, una vida dual, antagónica de placer y agonía, plasmada por la nueva poesía.
Durante la caída hay un instante de inmovilidad, la caída del paracaídas se detiene y aprovechando este reposo bien ganado, comencé a llenar con profundos pensamientos las casillas de mi tablero: Los verdadero poemas son incendios. La poesía se propaga por todas partes, iluminando sus consumaciones con estremecimientos de placer o de agonía. (v.49)
Este viaje es y será complicado, confuso, sin principio ni fin, un orden lógico aleatorio, y en un sentido lineal se experimentarán diferentes y repetidos planteamientos. Después de estos primeros pensamientos de Altazor, es decir, cuando al hombre se le presentan los primeros haces de conciencia, inicia una auto reflexión, principia con el lenguaje, como cualquier expresión de idioma, como un simple medio, y en fin como el único recurso creador
Se debe escribir en una lengua que no sea materna (v.53)
Pero este recurso imposibilita llegar al fin, de comprender y explicar, aquí la acusación al lenguaje. Luego continúa con el cuestionamiento del tiempo
Un poema es una cosa que será. (v.55)
en donde el futuro por definición no será, básicamente la negación de la concepción del tiempo lineal propuesto por la religión católica.
Después de esta detención y reflexiones, empieza nuevamente el movimiento del paracaídas, metafóricamente aquí empieza una vida diferente, agónica, ya que no hay respuestas a las preguntas
Tomo mi paracaídas, y desde el borde de mi estrella en marcha, me lanzo a la atmósfera del último suspiro. (v. 60)
Luego de pasar por el lenguaje, el tiempo, ahora se enfrenta a la religión, a la seducción de la religión cristiana
Encuentro a la Virgen sentada en una rosa, y me dice: Mira mis manos: son transparentes como las bombillas eléctricas... (v.64)
Quien tampoco podrá dar respuesta a sus preguntas, entonces Altazor declara –blasfema- que con su poesía opaca a los preceptos religiosos
Las llamas de mi poesía secaron los cabellos de la Virgen, que me dijo gracias y se alejó, sentado sobre su rosa blanda. (v.84)
Altazor, frustrado entonces, llega el momento de rebeldía, destruye todo lo creado por el Creador, e inicia la idea, muy acentuada de esa época, de orfandad en un sentido nihilista
Y heme aquí solo, como el pequeño huérfano de los naufragios anónimos. Ah, que hermoso... qué hermoso. (v.86).
Una vez negada la creación cristiana, nace el poeta Dios, el concepto vanguardista en donde el poeta reemplaza al Creador, como un profeta
Ah, ah, soy Altazor, el gran poeta, sin caballo que como alpiste, ni caliente su garganta con claro de luna... De cada gota del sudor de mi frente hice nacer astros, que os dejo la tarea de bautizar como a botellas de vino. Lo veo todo, tengo mi cerebro forjado en lenguas de profeta. (v.92)
Luego afirma abiertamente que la vida es una viaje en paracaídas, su concepción de la vida, sin destino y en todo caso casuístico
La vida es un viaje en paracaídas y no lo que tú quieres creer (v.130)
por eso se divisa un futuro catastrófico y trágico, el hombre no va en la dirección correcta
Vamos cayendo, cayendo de nuestro zenit a nuestro nadir y dejamos el aire manchado de sangre par que se envenenen los que venga mañana a respirarlo. (v.131).
Irremediable e inevitablemente el destino es la muerte
Adentro de ti mismo, fuera de ti mismo, caerás del zenit al nadir porque ese es tu destino, tu miserable destino. (v.134)
en dónde solamente es cuestión de esperar, el paso del tiempo implacable
Y el paracaídas aguarda amarrado a la puerta como el caballo de la fuga interminable. (v.150)
Ya nada puede hacerse.
En este contexto el paracaídas puede interpretarse como nuestros dinámicos pensamientos, nuestros miedos, nuestros temores, o bien un simple medio. Por fin, el prefacio muestra el nacimiento de la conciencia de la existencia sin sentido, sin respuestas y la consecuente rebelión.
Canto I
En el canto I se revela la caída de Altazor y su identificación con Dios. Continuando una narrativa, Altazor entra en una etapa de debilidad de aquel sentido de superioridad mostrado en el Prefacio, el poema se torna en un diálogo en una sola vía del poeta hacia Altazor, hacia el hombre, cuestiona su debilidad (el poeta se reprocha a sí mismo), ha perdido su condición de Dios
Altazor ¿porqué perdiste tu primera serenidad? (v.1)
el saberse destinado a no vivir completamente, a morir “viviendo”, aunque sea éste su deseo
Y esa voz que te gritó vives y no te ves vivir (v.7)
Por otra parte, el sufrimiento que causa esta incertidumbre
¿Quién hizo converger tus pensamientos al cruce de todos los vientos del dolor? (v.8),
Debido a eso Altazor morirá
Altazor morirás, Se secará tu vos y serás invisible. La tierra seguriá girando sobre su órbita precisa (v.23)
Sin embargo, aquí empieza un pensamiento pendular, por momentos en condición de simple mortal, por otros en su condición de Dios.
Nuevamente nace el sentido de superioridad, el poeta incita a Altazor a qué se percate de su caída, de su fin, pero en esta etapa de crisis, a pesar de su renovada “condición de Creador”, muestra su debilidad humana dándole -dándose- “esperanza”
¿No ves que vas cayendo ya? (v.31)
lo reta a vivir según sus preceptos, y si ni no es así, entonces todo pierde su sentido
Limpia tu cabeza de prejuicio y moral Y si queriendo alzarte nada has alcanzado Déjate caer sin parar tu caída sin miedo al fondo de la sombra (v.32)
le hace una reflexión consoladora, que deje el miedo aún sabiendo su destino e incitándolo a quietarse la venda de los ojos
Cae al fondo de ti mismo Cae lo más bajo que se pueda caer Cae sin vértigo A través de todos los espacios y todas las edades A través de todas las almas de todos los anhelos y todos los naufragios Cae y quema al pasar los astros y los mares Quema los ojos que te miran y los corazones que te aguardan Quema el viento con tu voz (v.43)
Aquí prácticamente termina el diálogo, su conflicto dual. Altazor obsesionadamente menciona su falta de libertad para elegir su destino
Soy yo Altazor Altazor Encerrado en la jaula de su destino En vano me aferro a los barrotes de la evasión posible Una flor cierra el camino (v.90)
entonces reprocha y acusa al cristianismo, profesando su caída. Otra vez la búsqueda de respuestas en dónde no las encuentra, y aquí una de las características elementales de la vanguardia.
En que moría el cristianismo Retorcido en su cruz agonizante Ya va a dar el último suspiro ¿Y mañana qué pondremos en el sitio vacío? Pondremos un alba o un crepúsculo ¿Y hay que poner algo acaso? La corona de espinas Chorreando sus últimas estrellas se marchita Morirá el cristianismo que no ha resuelto ningún problema (v.100)
La guerra y sus consecuencias también es un absurdo, no es una respuesta
Corona de piedad sobre la estupidez humana Soy yo que estoy hablando en este año de 1919 Es el invierno y Europa enterró a todos sus muertos (v.120)
denotando nuevamente el sentir de la post guerra.
Altazor sin respuestas, se sabe solo, un humano sin humanidad
Solo Solo Solo Estoy parado solo en la punta del año que agoniza (v.146)
Viene inmediata la negación del devenir de su “realidad”, de su suerte, incita al cambio de esa realidad, de ese estado actual, de ese destino.
No puede ser Cambiemos nuestra suerte Quememos nuestra carne en los ojos del alba (v.173)
El poeta reta a Altazor (el poeta nuevamente se habla a sí mismo) a “vivir”, ya que no hay vida después de la muerte, ya que no hay vida en esta existencia
Consumamos el placer Agotemos la vida en la vida Muera la muerte infiltrada de rapsodias langurosas (v.195)
Otra vez insiste en la presencia de la religión
Entre cadenas de anhelos tiránicos collares de gemidos Y un eterno viajar en los adentros de sí mismo (208).
Cuestiona el instinto de reproducción
En nombre de una idiota ley proclamadora De la conservación de las especies Inmunda ley Villana ley arraigada a los sexos ingenuos Por esa ley primera trampa de la inconsciencia El hombre se desgarra (v.217)
El ciclo se repite, luego de tales cuestionamientos viene entonces, como es natural, la reflexión del ser, del que se pregunta
Justicia ¿qué as hecho de mí Vicente Huidobro? (v.239)
Aquí, desde la perspectiva del poeta, un diálogo con Vicente Huidobro.
El ser implica el dolor rector y limitado a la realidad
La conciencia es amargura La inteligencia es decepción Sólo en las afueras de la vida se puede plantar una pequeña ilusión (v.269)
Por eso se encuentra muerto en este paso por la vida
Este largo entierro que atraviesa todos los días mi memoria Seguir No Que se rompa el andamio de los huesos Que se derrumben las vigas del cerebro (v.280)
Y muerto eternamente, sin fin
La caída eterna sobre la muerte la caída sin fin de muerte en muerte (v.291)
Confronta a la muerte
Desafiaré el vacío Sacudiré la nada con blasfemias y gritos (v. 329)
En estos últimos planteamientos se aprecian, como es natural, las variaciones abruptas del comportamiento humano, de negación, de furia, de aceptación, e inicia el ciclo nuevamente.
Altazor se pregunta -maldice- esa capacidad razonamiento –de conciencia-
¿Porqué soy prisionero de esta trágica busca? ¿Qué es lo que me llama y se esconde Me sigue me grita por mi nombre Y cuando vuelvo el rostro y alargo las manos de los ojos Me echa encima una tiniebla tenaz como la noche de los astros ya muertos? (v.333)
Soy la voz del hombre que resuena en los cielos Que reniega y maldice Y pide cuentas de porqué y para qué (v.375)
Ni la música, el arte o la ciencia colaboran para encontrar la respuesta
Soy una orquesta trágica... Arquitectura fúnebre Matemática fatal sin esperanza alguna (v.356)
No acepto vuestras sillas de seguridades cómodas Soy el ángel salvaje que cayó una mañana En vuestras plantaciones de preceptos (v.387)
Todas las respuestas son vanas, no hay otra que no sea la muerte, conceptualizada desde los diferentes <<yoes>>
Y voy andando a caballo en mi muerte Voy pegado a mi muerte como un pájaro al cielo (v.405)
y otra vez la obstinada y sangrante angustia existencialista
Sólo quiero saber porqué Porqué Porqué (v.421)
La búsqueda de respuestas no tiene un fin, esa es la maldición, Altazor busca donde ya lo ha hecho y no ha encontrado, las respuestas de Dios son vanas
Que Dios sea Dios O Satán sea Dios O ambos sean miedo nocturna ignorancia Los mismo da (v.436)
Cada negación de algo es su confirmación, “La negación de la religión: pasión por la religión”
Crítica a la guerra,
Cuando el fusil desconsolado del humano refugio Descuelga los pájaros del cielos Mírate allí animal fraterno desnudo de nombre Junto al abrevadero de tus límites propios (v.467)
a la producción y el progreso,
En donde el hombre-hormiga será una cifra Un número que se mueve y sufre y baila (v.494)
al capitalismo
Y las máquinas mataron el último animal Árboles frutales en todos los caminos Lo aprovechable sólo lo aprovechable Ah la hermosa vida que preparan las fábricas (v.503)
Obviamente la angustia es el factor común en todos los estados en esta caída, en este viaje
Angustia angustia de lo absoluto y de la perfección Angustia desolada que atraviesa las órbitas perdidas (v.508)
La lucha dual, entre cuerpo y alma, el no sentir o saberlo, “todo”. Aquí la negación de Dios, que lo confirma, ante la debilidad de Altazor, del que en ocasiones se ha visto en condición de creador
Lucha entre la piel y el sentimiento de una dignidad debida y no otorgada Nostalgia de ser barro y piedra o Dios (v.515)
Se presenta una etapa de aceptación, hay una autocrítica pero ya no desde la condición de Dios-Poeta.
Delincuente de tu alma El hombre de mañana ser burlará de ti Y de tus gritos petrificados goteando estalactitas ¿Quién eres tú habitante de este diminuto cadáver estelar? (v.525)
Y resignación de asumir la existencia reducida
Yo sé de mi vergüenza de la vida de mi asco celular De la mentira abjecta de todo cuanto edifican los hombres Los pedestales de aire de sus leyes e ideales (v.550)
Que lleva al hombre “vacío”
Al que lleva un féretro en el cerebro (v.567)
Nuevamente la crítica al ritual cristiano
Abrid la boca para recibir la hostia de la palabra herida La hostia angustiada y ardiente que me nace no se sabe de dónde (v.590)
y por ello Altazor dejará su Herencia, ahora retorna a su condición de creador
Yo poblaré para mil años los sueños de los hombres Y os daré un poema lleno de corazón (v.598)
y justifica su pensamiento
Mas no temas de mí que mi lenguaje es otros No trato de hacer feliz ni desgraciado a nadie (v.626)
El significado de paracaídas es justificación, la razón y la muleta del camino hacia o desde la muerte, la palabra.
Es el gran paracaídas y el pararrayos de Dios (v.700)
Este primer canto, denso de ideas y condiciones, anticipa un nacimiento
Silencio la tierra va a dar a luz un árbol (v.661)
La tierra acaba de alumbrar un árbol (v.710)
Canto II
El tono de este canto difiere al encontrado en el Canto I, en este caso es una oda a la mujer, su exaltación. El Verso 5 del Prefacio y Verso 734 tienen una entrañable relación.
Mi padre era ciego y sus manos era más admirables que la noche (v.5)
¿Irías a ser ciega que Dios te dio esas manos? (v.734)
Encuentra una respuesta aceptable a esa terrible angustia que lo ha devorado
Sólo lo que piensa en ti tiene sabor a eternidad (v.759)
Mujer que calma el espíritu “Altazoriano”
Lejos de ti todo es mortal (v.757)
¿Qué sería la vida si no hubieras nacido? (v.802)
sin embargo, retoma por momentos su condición de profeta, al final ella esta imposibilitada de cambiar el destino
Sin embargo te advierto que estamos cosidos A la misma estrella (v.765)
Algo que no es realidad, en un sentido surrealista
Sueño en un sueño sumergida La cabellera que se ata hace el día La cabellera al desatarse hace la noche (v.811)
La Mujer mitiga la visión angustiosa de la existencia
Detrás de ti la vida siente miedo Porque eres la profundidad de toda cosa (v.820)
y aparece la declaración desde la perspectiva del “yo poeta”
La amargura de ser vivo Se hace liviano el orbe en las espaldas... (Reconozco ese ruido desde lejos) (v.826)
Altazor muestra alegría por primera vez
Mi alegría es mirarte cuando escuchas (v.840)
Sin la mujer
¿Qué sería del universo? (v.881)
Canto III
Este canto anuncia una especie de fin apocalíptico, en el sentido filosófico, por otra parte también la muerte de la poesía tradicional y su lenguaje, a través de la desarticulación del lenguaje.
En este canto aparece métrica en rima
Romper las ligaduras de las venas Los lazos de la respiración y las cadenas De los ojos senderos de horizontes Flor proyectada en cielos uniformes (v.882)
El significado de una imagen surrealista, la cruz cristiana
Y el avión trae un lenguaje diferente (v.892)
La certeza que el mañana será distinto y contrario
Mañana el campo Seguirá los galopes del caballo La flor se comerá a la abeja... (v.906)
En contra del poeta modernista, como poeta creador y pensador
Manicura de la lengua es el poeta (v.925)
Matemos al poeta que nos tiene saturados (v.931)
En este canto inician versos “encadenados” a través del juego del significado de sustantivos, una innovación en la estructura, que se verá nuevamente en el canto V.
Plantar miradas de árboles Enjaular árboles como pájaros Regar pájaros como heliotropos Tocar un heliotropo como una música Vaciar una música como un saco Degollar un saco como un pingüino... Etc. etc. etc.. (v.950)
Acerca del lenguaje, como una concepción
El entierro de la poesía Todas las lenguas están muertas Muertas en manos del vecino trágico Hay que resucitar las lenguas Con sonoras risas.... (v.1001)
Canto IV
Este canto ya denota cierta “incoherencia”, y es acerca de la vida y de la muerte. A lo largo del canto se aprecia una sintaxis y ruptura con la significación del cambio de palabras.
Un lemotive, se repite una y otra vez a lo largo del primer contenido del canto
No hay tiempo que perder (v.1042)
La significación de los sustantivos se mezcla para resultar en cambios de palabras, nuevas palabras
Al horitaña de la montazontes la violondrina y el goloncelo (v.1216)-(v.1293)
y un juego de palabra que incluyen las notas musicales
Pero el cielo prefiere el rodoñol Su niño querido el rorreñol Su flor de alegría el romiñol Su piel de lágrima el rofañol Su garganta nocturna el rosolñol El rolañol El rosiñol (v.1246)
Reaparece un poeta vidente, que resulta ser un autorretrato en Vicente Huidobro
Aquí yace Vicente antipoeta y mago (v.1335)
donde hay un clara distinción entre la criatura (Altazor) y el creador (Vicente), el poeta verdadero, el creador de Altazor.
Inicia una característica en el arreglo de los versos, espacios entre las palabras
La muerte ciega
Y su esplendor
Y el sonido y el sonido
Espacio la lumbrera
A estribor
Adormecido (v.1375)
se pone de manifiesto una característica de la desarticulación del lenguaje sin significado, esto se aprecia intensamente en el último canto
Tralalí tralalá
Aia ai ai aaia i i (v.1390)
Canto V
Este canto revela el más allá de la vida, es decir, más allá de la muerte. Tal como en el canto anterior, existe un mensaje repetitivo: “Se abre la tumba”
Aquí se encuentra un lenguaje ya plenamente en “juego”, en el lenguaje dentro de la poesía. Nuevamente se presentan encadenamientos de significado
La herida de la luna de la pobre loca La pobre loca de la luna herida Tenía luz en la celeste boca Boca celeste que la luz tenía...(v.1622)
Se aprecia una fuerte relación con el objeto o más bien con la palabra, similar a las letanías bíblicas. El objeto y relación principal es la palabra “Molino”, un molino dinámico. A inicios de siglos las teorías físicas revelaban la intrínseca relación entre las dimensiones espacio y movimiento, en donde el movimiento se desenvuelve en un Espacio, el cual implica un Tiempo, y por fin el Tiempo es la Vida
Molino de viento Molino de aliento Molino de cuento Molino de intento Molino de aumento Molino de ungüento Molino de sustento Molino de tormento Molino de salvamento... (v.1632)
y en este caso seguramente también la Muerte. Se presenta también, claramente una identificación y fusión con la naturaleza
Y ahora soy mar Pero guardo algo de mis modos de volcán De mis modos de árbol de mis modos de luciérnaga D mis modos de pájaro de hombre y de rosal Y hablo como mar... (v.1932)
En un concepto más profundo, y con significado, la crítica a la resurrección cristiana
El mar se abrirá para dejar para dejar salir los primeros náufragos Que cumplieron su castigo Después de tantos siglos y más siglos Andarán por la tierra con miradas de vidrio... (v.1960)
y aparece un nuevo Dios, ya no el poeta, ya no Altazor, ya no Vicente Huidobro
Entonces aparecerá un volcán en medio de las olas Y dirá yo soy el rey Traedme el harmonio de las nebulosas (V.1966)
una nueva forma. Persiste
Yo soy el rey (v.2003)
Blasfema
Un extremo se apoya en mi pie y el otro en la llaga de Cristo (v.2015)
El cielo está esperando un aeroplano (v.2030)
La crítica al concepto de la resurrección, la cual no llegará
Y yo oigo la risa de los muertos debajo de la tierra (v.2031)
Canto VI
En este canto se presenta la ausencia de significación. Existe una aniquilación de la continuidad del pensamiento, del lenguaje, de la poesía. La posición de las palabras en una estructura “incompleta”, de ingravidez y de aislamiento.
Con que temblando de angustia
Normal tedio
Sería pasión
Muerte el violoncelo
Un bujía el ojo
Otro otra
Cristal si cristal era
Cristaleza
Magnetismo
Sabéis la seda
Viento flor
Lento nube lento
Canto VII
En este canto se expone una invención del lenguaje abstracto, incluso absurdo. Un lenguaje inventado en una desconocida estructura, palabras que se descomponen en fonemas. Un nuevo lenguaje que puede ser cualquier sonido de la naturaleza, es muy abstracto para comprenderlo. Podría ser el fracaso del lenguaje como poema, donde ya no es posible transmitir las ideas más profundas, entonces el fin –o el principio- del lenguaje.
Lunatando
Sensorida e infimento
Ululayo ululamento
Plegasuena
Cantasorio ululaciente
ivarisa tarirá
Campanudio lalalí
Auriciento auronida
Lalalí
Io ia
(i i i o)
Ai ai ai a i i i i o ia
Altazor es un magnífico poema creado dentro del movimiento literario de la vanguardia latinoamericana, es un movimiento de ruptura, básicamente de los preceptos del modernismo y todo lo que esto implica. Contiene propuestas de lenguaje y de la existencia del ser, novedosas, propositivas, nihilistas, abruptas, absurdas, efímeras, divergentes y convergentes.
Altazor, el poema, muestra todas esas características vanguardistas, es la declaración de la vertiente del movimiento conocido como creacionismo –inicio de la vanguardia-, un poema que plasma desde una particular perspectiva, los pensamientos de angustia y antagónicos del hombre que se pregunta, que se cuestiona acerca de la razón de la existencia, y en donde, condenado no encuentra respuestas, las busca en el lenguaje, en la condición histórica social de la época, en la religión, en la mujer, en la poesía, en la naturaleza, pero no encuentra respuesta satisfactoria, la existencia por lo tanto esta a la deriva y pierde sentido, su presente caótico y su futuro incierto y catastrófico. El fin de la existencia llega cuando el lenguaje, imposibilitado de expresar y responder a tales cuestionamientos, es absurdo.
En el poema Altazor los recursos literarios abundan, otras importantes características son la crítica adversa al lenguaje, al poeta modernista, a la religión, a la condición del ser, logrado a través de metáforas e ironías existencialistas y surrealistas. Es un poema de muchas aristas y amplitudes, aborda diversidad de temas incluyentes, dentro de la propuesta del creacionismo, la deconstrucción del lenguaje, la rebeldía ante la religión, la negación del acceso a la felicidad, el sufrimiento del ser, la nada.
Humberto Chacón
Mayo 2006
Paz, Octavio. Los Hijos del Limo. Seix Barral.