jueves, 2 de marzo de 2023

Tz’utz´ Al este de la flora apacible. La historia.

    Dada la riqueza literaria, lingüística e histórica de la narración, a modo de referencia nos permitimos incluir una breve descripción de la historia y sus personajes. Cada apartado sin pretender ocupar la función de un sumario, corresponde a un capítulo en el mismo orden que aparece en la novela. Como se verá, se incluyen sólo algunos vocablos utilizados por el autor en la propia novela, vocablos de idiomas indígenas sin los cuales perdería un sentido muy valioso este apartado, claro está, originado desde la propia obra literaria.

    Inicia la novela con un suceso determinante para la comunidad Q’anjob’al, la dominación y atropello de los cham b’eyom (hombre poderoso, rico), las personas del pueblo se ven obligadas a huir de la montaña donde habitan; entre dichas personas se encuentran Sis B’ixum y Xumak Yili, junto a su pequeño hijo Xhunik, quienes huyen hacia San Mateo (San Mateo Ixtatán, municipio al norte del departamento de Huehuetenango). Sis se da a la tarea de salir y procurar lo necesario para la familia, cuando cae en un foso para coyotes y es capturado por el dominador del pueblo Pay jel nha’, Kaxhin. Luego de estar prisionero y ser obligado a trabajar indignamente para Kaxhin es obligado a permanecer junto a su familia en este pueblo. Ocurre un terremoto y en ese mismo tiempo nace Matal, hija de Sis y Xumak Yili, y hermana de Xhunik. Tiempo después todo el pueblo mateano sufre la enfermedad Kuch-sal (Tifus), y Xhunik junto a su hermana menor, Matal, son testigos de cómo esta enfermedad se lleva consigo a cientos de mateanos incluyendo a sus padres, a quienes solamente les queda brindarles digna sepultura, el resto de pobladores huyó hacia la montaña. En ese tiempo los hermanos cometen una acto de incesto, Xhunik acude a Petul Chilab’, el Señor Venado, hombre sabio y del calendario, en busca de ayuda para que lo guíe en la búsqueda de sus padres y el perdón por el acto cometido. Xhunik, de diecisiete años, se destierra a las selvas de Yich Kan, y con esto inicia el periplo de su historia como hilo conductor de la novela.
    La historia de la migración laboral del pueblo Q’anjob’al se revela en las páginas, cuando Cuchumatecos migran a Zapotitlán, en la costa sur, como alternativa laboral en la construcción de las vías del ferrocarril, y la inhumanidad de esta historia por los moso (ladino). También se cuenta de la ofensiva El Resguardo contra el pueblo Q’anjob’al y derivado de esto un año después da inicio la rebelión del pueblo encabezado por el personaje Yakin Kuxin, con cerbatanas y machetes se internan en una expedición en la montaña. Se habla aquí de la sabiduría de observación de las constelaciones y la importancia de la estrella guiadora (Aj Chicum-Ek) para la cosmovisión indígena. Se narra acerca de la fundación por una comunidad, y posterior abandono, del pueblo que llamaron Yalan Asun. La fundación de este pueblo fue dirigida por Yakin, se localiza en la montaña, rodeado de ceibas. Deja constancia de las dificultades para encontrar un lugar para establecerse, así como de la capacidad organizativa del pueblo: iniciaron primero con el levantamiento de un rancho comunal, al mismo tiempo a entregarse a las labores agrícolas para garantizar el sustento de la comunidad. Caen sobre estos pobladores problemas como el ataque de jaguares y la falta de disponibilidad de comida. Llega el momento del abandono forzado de Yalan Asun, por la tragedia provocada por un diluvio torrencial, la comunidad sepultada y la completa destrucción de la aldea, según los pobladores el castigo de la divinidad por haber degollado a los venados del sagrado bosque de Yulb´atlaq.
    En otro tiempo, diez años más tarde a la destrucción del poblado Yalan Asun, localizado en Kanal K’ax (Bosque primigenio), Xhunik visita y se establece ahí, donde permaneció por un tiempo, invocó a la divinidad y convocó a la naturaleza. Queda evidencia del nacimiento del maíz y su importancia para la vida de los pueblos y los animales. Se da aquí su primer encuentro con Tz’utz’, su animal protector y compañía. Durante esa estadía, una pequeña comunidad errante llega al lugar, encabezada por el alom konob’ (conductor del pueblo) Mekel Kuxin, hijo de Yakin Kuxin, descendientes del linaje fundadores del mismo pueblo años atrás, donde se establecen temporalmente. Xhunik, con la creencia de que son los muertos del mismo pueblo los que no han encontrado el sendero que baja a la oscuridad, avanza precavido. El linaje Kuxin abandona el poblado fugazmente; sin embargo, allí Xhunik se encuentra con su futura compañera Axhul Kuxin, de ellos nace Diego. Encontramos aquí un bello ritual del nacimiento, relacionado con los nawales de la cosmovisión maya. Se da un encuentro de Xhunik con Maltixh, el abuelito Kuxin, encontramos representada la sabiduría de estos pueblos, así como el conocimiento sobre el lenguaje de los pájaros.
    En este punto, la novela rompe con la linealidad temporal de la historia, y nos acerca a la vida del pueblo Q’anjob’al,  a través de Sis B’ixum y su ascendencia. Sis se hace pastor de un rebaño de ovejas y reflexiona sobre paxan (alma) con Kwin Santo, y cuenta sobre su abuelo y padre que acudieron a bailar a Yulb‘a y no regresaron más. El abuelo de Sis, Matín, quien se hiciera bailador jaguar al igual que su padre, huyó hacia las montañas de Cuchumatán luego de que su padre el Ajb’ixum (el bailador) Eliseo fuese muerto por su concubina y sus tierras en Aguacatán apoderadas por los Aguirres. Matín se estableció en el poblado Pay konob’, en tierra Q’anjob’al, donde tuvo un hijo a quien llamó Kuxin, cuya madre murió en el parto, y al crecer se hizo Kanal chej (bailarín venado), la más alta dignidad entre los danzantes, y juntos padre e hijo recorrían bailando los poblados. Kuxin también fue Ajnab’ (Señor de la Lluvia) y engendró mucho hijos, pero solamente uno entró a su casa, Sis B’ixum, a quién mostró las constelaciones. 
    En Pay Konob’ se dieron cruentas guerras entre los guerreros de K’ax y los chej anima (los conquistadores soldados a caballo), la gente de la selva arrasó con la iglesia y las construcciones de los conquistadores, saqueando el pueblo, en represalia los chej anima hicieron expediciones punitivas. Sis y su rebaño llegan al caserío en Yalb’a, formado por mulnajwom de la tierra (trabajadores indígenas repartidos por jueces) y contaban de las humillaciones sufridas causadas por los cham b’eyom, y bajaban con sus rebaños a Suq’uq’i te’, una finca con caseríos de viejas construcciones, allí un hambriento Sis se familiarizó con la lengua de los moso, y conoció el poder y el domino de las generaciones Malla en ese pueblo, también allí pregunto a un cautivo Oq (coyote) acerca de sus padres. Kwin Santo es acusado, maltratado y encarcelado por uno de los Malla, como escarmiento para los mulnajwom, por sospecha de que los pastores robaban animales del rebaño, y no como decían que eran muertos por koj (puma).
    Kaxhin y Diego navegan sobre el rio Pojom hacia el norte, dentro de K’ax, en busca de tortugas y sus huevos, regresando a tiempos inmemoriales. También cuenta cómo la gente Kuxin dio acogida a los kab’nal (lacandones) quienes huían de una epidemia. La concepción y sabiduría del pueblo Q’anjob’al  acerca de Puj (el planeta Venus) y las estaciones del año, en su relación con la señal de partida de los lacandones. Diego se pierde en k’ax y extenuado duerme en la playa del río bajo la lluvia, y entre la realidad y el sueño teme ante el veedor de la selva, sale huyendo, para entonces despertar y continuar avanzando, guiado por una partida de coatíes hacia su camino.
    Xhunik y su hijo Diego emprenden su viaje del norte hacia San Mateo, Xhunik va a cumplir su palabra ante sus padres, en su travesía son protegidos por su nawal Tz’utz’ (coatí, pizote, andasolo), todo ocurre bajo el cosmos magnánimo. Entre las veredas y la magnitud de la diversidad de la flora y la fauna, se topan con un cazador y sus perros, juntos comen frutos, para luego continuar su camino y llegar al poblado Yalan Asun donde pernoctan.
    Sis se encuentra con Mekel y Lukaxh Xhunik, antiguos veedores y ahora castigados, debido a la fuga de Oq, por el cham b’eyom Tadeo Malla; ayudados por Kwin Santo a escapar de Suq’uqi’te’ hacia las cuevas de Nawal olan, donde se encuentran con un mono moribundo. Mekel y Lukaxh, ahora gente de Olegario Pajarito que se ha levantado en tierras de Jolom Witz en contra de los cham b´eyom, alcanzan el lugar donde permanecía Sis junto a su rebaño, quien está fraguando la venganza por la muerte de Maltixh Yekal. En ese tiempo se levantó Petul Ordoñez, alcalde del antiguo pueblo de San Juan Ixcoy, acusado de brujería por Evaristo Malla, el yajaw txaj (alcalde rezador) huyó a la montaña Yajaw k’u a refugiarse. Los dos muchachos ayudados por Sis y Kwin provocan un incendio de grandes proporciones en la casa de Tadeo Malla, en busca de pólvora para la rebelión, Tadeo y sus huestes van en busca de Petul, quien yace en la montaña atrapado por una trampa, y antes de morir envía un mensaje a su pueblo en Jolom witz: convocó la guerra, por medio de señales de Kaq Kuxin (comadreja). Hicieron guerra el pueblo Q’anjob’al encabezados por Olax Tz’ikin (Olegario Pajarito), hicieron la degollación, exterminaron a los cham b’eyom y a los moso. La represalia de la milicia no fue menos cruenta, ejecutaron a todo el pueblo San Juan Ixcoy, murió Olegario Pajarito.

    Xhunik y Diego van de camino en la selva Yalan Asun, ocurre un episodio entre Diego y su nawal, entre el sueño y la realidad. Xhunik recuerda a su padre Sis en la costa de Zapotitlán, y la relación con la flor de San Isir, se dirigían a San Mateo y antes pasaron por el antiguo bosque Yulb´ atlaq. Se habla aquí sobre el origen del lenguaje. Aparece el ave Quetzal, cautivo y a la venta. Diego libera a Tz’utz’ de una trampa, su animal protector.

    Xhunik y Diego llegan a la casa de sus antepasados en San Mateo. Xhunik recordó a sus padres y su hermana, con tristeza lloró. Llegan a Yune’ Chonhab en Cuchumatán y el mercado, allí los cabezas de K’atepan (Cerro frente y al norte de San Mateo Ixtatán) inscribían la cosmología y los mundos. Llegaron al templo y Xhunik reconoce al Ajtxaj Pital Chilab’ y conversan, y acuerdan la cita en el presbiterio al día siguiente para cumplir la promesa de Xhunik hecha dieciséis años antes.

    Aquí aparecen dos jóvenes y expertos cazadores con cerbatana, que se encuentran tras Tz’utz’, y se narra la rutina de éste antes de ser atrapado. Repentinamente cambia la historia, como un sueño en un pajuide se habla sobre el licor, su ilegalidad y la embriaguez, y la condición actual de los mandados. En la embriaguez de Xhunik, entraron bailadores y luego irrumpieron otros animales en tono agresivo.
    Xhunik y Diego acuden a la cita con Petul Chilab’, Xhunik finalmente, no sin antes participar en una ceremonia de purificación y perdón, baja a la caverna de tiempo infinito, sin tiempo, se encuentra con su madre Xumak Yili y su padre Sis B’ixum, que han esperado este momento por diecisiete años en la caverna de la otra vida, para poder continuar su paso al otro mundo. Luego de una lluvia de doce días en Paj jel nha’ y algunos habitantes del pueblo enfurecidos por las muertes  provocadas por esas lluvias, castigaron a los alcaldes rezadores que no han podido detener el diluvio. Diego y Xhunik dejan San Mateo y son guiados por tz’utz’ por los caminos de la cueva, dirigidos hacia Yul’a, a rescatar la máscara y el cuero de venado del abuelo Kuxin B’ixum. La novela termina con la caza de un tx’ukchej (venado) por un koj (puma), y al pasar Xhunik y Diego por el lugar, explican el suceso desde la subjetividad de su cosmovisión, Payeras (2010a) lo escribe así: -Es tal vez el joven sol que ha regresado otra vez del frío a reinar sobre nosotros – explicó Xhunik. (p. 190)


Humberto Chacón F. 2015