Te veo detrás del sol
Creando con tus manos el silencio en fulgor
Te veo bebiendo el mar
Cantando distraída misterios al azar
Junto aquella pequeña flor
Riendo al susurrarle su divino color
Con tu pupila fija y con ternura en la tierra mojada
Hasta su cuna por la noche posarla
Abriles treinta y uno vieron tu rostro
Con resplandor de poesía y amor
Grabado en la olvidada memoria
De aquel día que es todavía
Alba senda ya recorrida
Todo como la primigenia vida
Tu sonrisa traspasando el mundo
Al cierre de tus ojos todo vuelve estrellado
Entre marzo y abril 2012, Huehuetenango y Guatemala